MIR para médicos extranjeros
Cómo hacer la residencia médica en España con un título obtenido fuera: homologación, cupo de plazas, idioma, inscripción y preparación. El camino completo, sin promesas y sin letra pequeña.
Tiempo restante hasta el examen MIR 2027
- Requisito previoTítulo homologado
- Cupo sin residencia10 % de las plazas
- IdiomaC1 si no eres hispanohablante
- ExamenSábado 23 de enero de 2027
- Inscripción1 al 14 de septiembre de 2026
Test de 4 preguntas: qué requisitos cumples, qué te falta y tu siguiente paso.
Hacer el test → El trámite Homologar el títuloRequisitos, documentos, tasa de 166,50 € y los plazos reales, no los legales.
Ver el trámite → La preparación Estudiar durante la esperaQué hacer con los meses en los que no hay ningún trámite que adelantar.
Ver el plan → La convocatoria MIR 2027Fechas oficiales, plazas, inscripción paso a paso y calculadora de netas.
Ver la convocatoria →Casi tres de cada diez aspirantes al MIR se formaron fuera de España. En la convocatoria de 2025 se presentaron más de 4.000 médicos extranjeros de 87 nacionalidades distintas. No es una vía excepcional: es una parte estructural del sistema de formación sanitaria español.
Ahora bien, el camino tiene dos mitades que casi nunca se explican juntas. La administrativa —homologar el título, acreditar el idioma, entender qué cupo te afecta— y la académica —preparar un examen de 200 preguntas diseñado con una lógica clínica distinta a la de la mayoría de exámenes de residencia de otros países—. Esta página cubre las dos, y te dice qué hacer en cada momento del proceso.
Mirmedic no gestiona homologaciones ni trámites de extranjería. Somos un proyecto de recursos de estudio para el MIR. Toda la información administrativa de esta página está enlazada a su fuente oficial para que la verifiques tú mismo, sin intermediarios. Donde sí podemos ayudarte es en la otra mitad: que el examen no te pille de nuevas.
La ruta
Tu camino al MIR, paso a paso
Seis etapas. La primera es la que marca todo el calendario, porque es la más lenta y la que no depende de ti. Pulsa cada paso para ver qué implica.
Homologar el título de Medicina
Lo resuelve el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, no Sanidad. Es el reconocimiento de que tu formación equivale al título español, y sin él no puedes inscribirte al examen.
La ley fija un plazo de seis meses, pero en la práctica la resolución tarda habitualmente entre nueve meses y dos años. Esa horquilla es la razón por la que este paso decide a qué convocatoria llegas.
El requisito que lo condiciona todo
La homologación del título
Tienes el trámite explicado entero en la guía de homologación del título de Medicina. En resumen: la norma que la regula es el Real Decreto 889/2022, y la regla que debes grabarte es esta: el derecho a la homologación, el reconocimiento o la equivalencia debe estar obtenido antes de que finalice el plazo de presentación de solicitudes del MIR. No cuando te examinas, no cuando eliges plaza: antes de que cierre la inscripción.
Lo que sí resuelve
- Te permite inscribirte al examen MIR
- Te habilita para ejercer como médico de formación básica
- No caduca: sirve para cualquier convocatoria futura
- Se tramita íntegramente en línea, sin viajar a España
Lo que no resuelve
- No te reconoce una especialidad que ya tengas
- No sustituye a la colegiación para ejercer
- No te da permiso de residencia por sí sola
- Estar "en trámite" no equivale a tenerla
Homologar no es apostillar
Es la confusión más repetida y la que más calendarios arruina. Apostillar es un sello que tu país pone sobre el documento para que sea válido en el extranjero; se hace en origen y es rápido. Homologar es el reconocimiento académico y profesional que hace España, y tarda meses. La apostilla es un requisito dentro del expediente de homologación, no una alternativa a ella.
Si hay una sola acción que sacar de esta página, es esta: presenta la homologación cuanto antes, aunque todavía no tengas decidido el año en que te vas a presentar. Es el único paso del proceso cuyo plazo no controlas, y cada mes de retraso puede costarte una convocatoria entera, es decir, un año.
La pregunta del millón
¿A qué convocatoria llegas?
Esta es la cuenta que casi nadie hace a tiempo. Indica cuántos meses llevas esperando la resolución (pon 0 si aún no has presentado la solicitud) y verás a qué convocatoria llegarías en tres escenarios distintos, calculados sobre la fecha de hoy.
0 = todavía no la has presentado. Si la presentas este mes, deja el 0.
Estimación orientativa basada en los plazos de resolución que se observan habitualmente, no en un compromiso de la Administración. Tu expediente puede resolverse antes o después.
Fíjate en lo que revela el cálculo: en casi todos los escenarios sobran meses. Meses en los que no hay ningún trámite que adelantar, ninguna gestión que hacer y ninguna forma de acelerar la resolución. Es tiempo que se puede convertir en temario o se puede perder esperando. Esa decisión sí depende de ti.
Lo que casi todo el mundo explica mal
El cupo de plazas: a quién afecta de verdad
Circula por internet la idea de que existe un "cupo de extranjeros" del 4 %. Las dos partes de esa frase están desactualizadas. El límite no depende de tu nacionalidad sino de tu situación administrativa: afecta a quienes no son titulares de una autorización de residencia en España. Y el porcentaje se elevó hasta el 10 % de la oferta, lo que en el MIR 2027 supone en torno a 968 plazas.
La diferencia es enorme en la práctica: un médico colombiano con residencia temporal en España compite en el turno general, igual que un aspirante español. Comprueba tu caso:
Orientativo. La clasificación exacta de cada situación la fija la orden de convocatoria de cada año; si tu caso es dudoso, consúltalo antes de inscribirte.
Un matiz que suele pasar desapercibido: el cupo no es una nota de corte más alta. Es un número máximo de plazas adjudicables a ese grupo. Compites con el mismo examen y el mismo baremo; lo que cambia es el tamaño del bloque de plazas al que optas.
Solo si tu lengua oficial no es el español
Acreditar el castellano
Si procedes de un país cuya lengua oficial no es el español, la convocatoria exige acreditar un nivel C1 mediante los diplomas oficiales habituales (DELE o SIELE, o títulos equivalentes reconocidos). Si tu lengua materna es el español, este paso no te aplica.
Dos consejos prácticos: las convocatorias de examen de idioma tienen fechas fijas y plazas limitadas, así que reserva con margen; y ten en cuenta que el MIR se responde en un castellano clínico muy específico, con terminología que a veces difiere de la que usaste en tu formación. Un C1 acredita el requisito, pero el vocabulario del examen se entrena leyendo preguntas reales, no estudiando gramática.
La otra mitad del problema
Por qué el MIR no se parece al examen de tu país
Superado el papeleo, empieza la parte que decide tu número de orden. Y aquí hay una trampa: muchos médicos extranjeros llegan con una formación clínica excelente y aun así rinden por debajo de lo esperado en los primeros simulacros. No es falta de nivel. Es que el examen mide otra cosa.
Lo que el MIR casi nunca pregunta
- Qué es una enfermedad
- Definiciones y clasificaciones sueltas
- Conocimiento enciclopédico sin contexto
- Protocolos de un sistema sanitario concreto
Lo que sí pregunta
- Cuál de dos entidades parecidas es la del caso
- Cuál es el siguiente paso diagnóstico o terapéutico
- Reconocimiento de patrones a partir de un caso breve
- El detalle que descarta las otras tres opciones
A eso se suman tres condicionantes que conviene interiorizar pronto: dispones de unos 81 segundos por pregunta, cada fallo resta un tercio de acierto, y el 90 % de tu nota sale del examen y solo el 10 % del expediente. Esto último suele ser una buena noticia para quien viene de fuera: tu expediente, se convierta como se convierta a base 10, pesa poco. La partida se juega entera en enero.
Y una consecuencia práctica de la penalización: el estilo de respuesta importa tanto como el conocimiento. Si en tu país el examen no penalizaba, tu instinto será contestarlo todo, y aquí eso cuesta netas. Es una costumbre que se corrige entrenando, no leyendo.
Qué hacer mientras esperas
Preparar el MIR desde fuera de España
La pregunta que nos llega más veces es si merece la pena empezar a estudiar antes de tener la resolución. La respuesta corta es sí, y por un motivo poco intuitivo: los meses de espera son el único momento del proceso en el que tienes tiempo de sobra. Una vez llega la homologación, el calendario se comprime y todo va a la vez.
Ahora bien, estudiar durante la espera tiene un riesgo real, y conviene decirlo: si empiezas a estudiar dieciocho meses antes del examen y lo haces leyendo y subrayando, en enero no recordarás casi nada de lo que viste el primer año. La curva del olvido no distingue entre quien estudia con antelación y quien improvisa. La única forma de que una preparación larga se sostenga es repasar recuperando de memoria, no releyendo.
Sí tiene sentido hacer ahora
- Familiarizarte con el formato de pregunta español
- Construir base en las asignaturas que más preguntan
- Entrenar la terminología clínica española
- Montar un sistema de repaso desde el primer tema
No compensa todavía
- Hacer simulacros completos cronometrados
- Memorizar cifras que se te olvidarán tres veces
- Matricularte en un curso presencial en España
- Tomar decisiones de mudanza sin la resolución
Los Resúmenes MIR Activos se usan íntegramente en línea, desde cualquier país y sin necesidad de estar en España. Cada tema lleva preguntas de recuerdo integradas y más de 800 Claves MIR con el patrón clínico exacto que suele preguntarse, para que lo que estudies durante la espera siga estando ahí el día del examen. No dependen de ninguna academia española: sirven con el temario que ya tengas.
Ver los Resúmenes MIR ActivosLo que viene luego
Después de conseguir la plaza
Conviene conocer el destino antes de empezar el camino, porque cambia mucho la motivación de los meses duros.
- La residencia es un contrato laboral remunerado. Un R1 cobra en torno a 2.000 € netos mensuales, con variaciones importantes según la comunidad autónoma y las guardias.
- Al obtener la plaza se regulariza tu situación. La incorporación como residente da lugar a la autorización correspondiente por trabajo.
- La formación dura entre cuatro y cinco años según la especialidad, y termina con un título de especialista con validez en toda la Unión Europea.
- Los nacionales de países iberoamericanos pueden solicitar la nacionalidad española tras dos años de residencia legal, un plazo mucho más corto que el general.
- Puedes traer a tu familia: la condición de residente por trabajo abre la vía de reagrupación familiar.
- Elegir especialidad es elegir vida. Merece la pena pensarlo antes de enero, no la semana de la adjudicación.
Dudas frecuentes
Preguntas frecuentes
La regla general es que el derecho a la homologación, el reconocimiento o la equivalencia debe haberse obtenido antes de que finalice el plazo de presentación de solicitudes. Algunas convocatorias han contemplado admisiones condicionales, así que revisa el texto de la orden del año en que vayas a presentarte y no des por válido lo que valía en convocatorias anteriores.
La normativa fija un plazo de seis meses, pero en la práctica las resoluciones suelen llegar entre nueve meses y dos años después de presentar la solicitud. Por eso conviene iniciarla cuanto antes, incluso sin tener decidido el año de la convocatoria.
No. La apostilla es un sello que emite tu país para que el documento tenga validez internacional y se obtiene en origen. La homologación es el reconocimiento que hace España de tu formación y la resuelve el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. La apostilla forma parte de la documentación necesaria para homologar.
A quienes no son titulares de una autorización de residencia en España, con independencia de su nacionalidad. El límite está fijado en el 10 % de la oferta de plazas. Quien tiene residencia temporal o permanente, o nacionalidad de la UE, el EEE, Suiza o Andorra, compite en el turno general.
Solo si procedes de un país cuya lengua oficial no es el español. En ese caso se exige acreditar un nivel C1 mediante diplomas oficiales como el DELE o el SIELE, o títulos equivalentes reconocidos.
Sí. Solo es imprescindible viajar a España para realizar el examen, que se celebra en enero en 26 localidades. La preparación puede hacerse íntegramente en línea, y de hecho los meses de espera de la homologación son el mejor momento para construir la base.
Sí, pero pesa poco: el 10 % de la nota final. Debes presentar una certificación académica personal con las calificaciones convertidas a base 10. Si no se acredita correctamente, se aplica de oficio una nota media de 5,00. El 90 % restante depende exclusivamente del examen.
Más de 4.000 en la convocatoria de 2025, procedentes de 87 nacionalidades distintas, lo que supone cerca del 30 % del total de aspirantes. No es una vía marginal: es una parte consolidada del sistema de formación sanitaria español.
En resumen
El acceso al MIR con un título extranjero se sostiene sobre tres cosas: empezar la homologación cuanto antes, porque es el paso más lento y el que decide tu convocatoria; entender qué cupo te afecta de verdad, que depende de tu situación de residencia y no de tu pasaporte; y no desaprovechar la espera, porque son los únicos meses del proceso en los que el tiempo juega a tu favor.
La parte administrativa la resuelven las administraciones a su ritmo. La otra mitad, la que decide tu número de orden, empieza el día que decides ponerte.
Sigue por aquí
Esta guía tiene finalidad informativa y se actualiza periódicamente. Los requisitos exactos de cada convocatoria los fija la orden ministerial publicada en el BOE, y el procedimiento de homologación se regula en el Real Decreto 889/2022. Verifica siempre los datos en la sede electrónica del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y en el portal de Formación Sanitaria Especializada del Ministerio de Sanidad antes de tomar decisiones.